lunes, 31 de diciembre de 2007

EL PLAN

Juan Pablo Bochatón "Lejana"
Disminuir los dioses y los temores, los miedos y las angustias existenciales a encadenamientos de causalidades materiales; mitigar la idea de la muerte con una terapia activa aquí y ahora, sin inducir a morir en vida a fin de partir mejor cuando llegue el momento; buscar soluciones efectivas con el mundo y los hombres; preferir las modestas proposiciones filosóficas viables a las construcciones conceptuales sublimes pero inservibles; rechazar el dolor y el sufrimiento como vías de acceso al conocimiento y a la redención personal; procurarse el placer, la felicidad, la utilidad compartida, la unión alegre; acceder a lo que pide el cuerpo y no proponerse detestarlo; dominar las pasiones y las pulsiones, los deseos y las emociones y no extirparlos brutalmente de sí. ¿La aspiración del proyecto de Epicuro? El puro placer de existir... Proyecto siempre de actualidad.
MICHEL ONFRAY La potencia de existir. Manifiesto hedonista

Francisco Bochatón "22:33"



Juan Pablo Bochatón "La raza enamorada"

viernes, 28 de diciembre de 2007

ESENCIA DE SIBILA

Deja que tu lumbre arda en mí,
que mis pies se desprendan del suelo,
que el aire se intoxique de frenesí
y besos desbordados.


Quiero pulverizar la piedra
fundir la cera de tu coraza
para que fluya la miel
permíteme.


Cuando atardezca el deseo
me volveré corola
daimon en tu sien
parpadeo ebrio
torrente pulsional.


Comparte conmigo
la copa de la desesperanza
hasta que nos desangremos
se inunde el siglo viejo
con nuestro entusiasmo.


Psicopatías inocentes...



Escucha
mira
huele
gusta
palpa.

Que estoy a punto
y exploto.
De otro modo,
si te distraes
o conjugas en clave monacal
sería una pena.
Vacía y estéril
expiación.

martes, 25 de diciembre de 2007

LA PALABRA DEL MES

TREMENDO
(un adjetivo bien noventoso)

domingo, 23 de diciembre de 2007

LUCECITAS NAVIDEÑAS

Animations - lights
Ella se sumergió resignada en el entramado de las callejuelas barriales. Sobre su cabeza, los pasacalles insistían en atraer su atención: el enigma podía reconstruirse leyendo esos mensajes de derecha a izquierda. Ni siquiera importaba ya. El placer del juego llegaba a su instancia final.
El arte de aumentar la tristeza (hipótesis indispensable para alcanzar el olvido) estaba oculto en los hiatos de su corazón autoflagelado, protegido por las sutilezas de algún idioma más complejo que el sánscrito.
Muchos años, incontables horas recorriendo bibliotecas ramificadas, con su carga de manuscritos perversos, falacias milenarias, metáforas reincidentes, ficciones irrefutables, cándidas decepciones a la esperanza del entendimiento. Para nada, no habían podido ayudarla mucho.
Ahora, el lamento de una guitarra se había vuelto peligroso para su fortaleza de ánimo. Aislarse tampoco arrojaba resultados. Quizás lo que vendrá nunca fue escrito.
Volvió a su refugio. Se arrojó sobre el sillón.
La encontraron veinticinco años después, cenizas sobre el tapizado verde inglés, las lucecitas navideñas titilando agónicamente.


lunes, 17 de diciembre de 2007

AGONALIA

"me penes est unum vasti custodia mundi" Fastos (I, 119) Ovidio

Un día, unos silencios, algunos hechos.
Casi todo se vino en picada, cuesta abajo, resbalando, rompiendo, quebrándose.
Aparentemente. No sabía cuánta ganancia dejan pequeñas pérdidas.
De vez en cuando hay que limpiar el terreno, remover los escombros, quitar la mala maleza.
Que el ciclo se renueve.
Se precisa jardinero fiel. Presentarse las medianoches de septiembre, sin referencias.

Me gustan los que insisten,
los que patean obstáculos,
los encendidos de optimismo,
los vendedores de marquesinas.

Y a veces doy más de un paso al costado, para poder tenerte al toque pero desplazado de mi crónica estupidez. No estás cancelado, pero aún conservo mis fueros. Registro tus andanzas, las palpo* . Mi alma es un cuerpo inflamable ante los peligros.


Respiran los dados en el cubilete.
La zozobra cruje.
Preñado de interrogantes vacila el segundero.
Mi ingenuidad lo provoca en la pista de baile, bajo la bola de espejos.
Estropeada la pancarta de advertencias, el cielo sin embargo spota:
Cuidado con caer en la emboscada del caracol.
Al reverso, Serrat blasfema "recuerda que pisar mierda trae buena suerte". De madera estoy hecha.
Presagios veletas.
Hay dos: Inconmovible y Difusa. Que se turnan en el protagonismo de la sitcom. Croquembouche conceptual. Autoesquizoanálisis.



Aceiten los pórticos,
liberen la plaza pública,
elévense las vides.
Que sea la entronización de Jano.

*las interpreto

miércoles, 12 de diciembre de 2007

BOBASÓNICA

Taimada tarde de domingo. La adultez que acosa, impunemente.

Sorbo un tereré de pomelo rosado y se me ocurre esta comparativa para retaguardia de furgón: no es lo mismo extrañar que no poder [lograr] olvidar a alguien.


El eco no tiene quien lo escriba, todo en él es copia y pegue.


Cuando las palabras no se acomodan, Momo se relame. Risas navajas. La melancolía me tiene bastante velluda, necesito depilar esos dramas hirsutos encarnados.







Los últimos libros alrededor de mí esperan ser desempolvados; algunos hasta el film de cobertura conservan. Cualquier hábito compulsivo (la lectura, en este caso) agota los ánimos royendo el espíritu.


Autodiagnóstico: la inoperancia erótica llega a provocarme arcadas en los intestinos (eso debe ser lo que ocurre, nunca antes la Heineken me había fallado).





Que no es pasión todo lo que espasma, ni anonada todo lo que es vacío. Ni diciembre época de balances a término. Siempre hay tiempo para ejecutar y desarrollar ideas. Soy de la mayoría que rebosa de débitos.





Están los que hacen terapia, los que cenan hamburguesas de carribar, los arrobados con la versión tropical de "La bestia pop" (Palmeras for ever) , los aprendices de teatro improvisado, el fanático de las ecuaciones, las con porrón y Havaianas. Hitos históricos asumiendo el mando y el ceremonial. Vox circi, vox dei.



Tengo por entretenimiento matutino navegar por la rae.es, pero hay obligaciones adquiridas: llamar al técnico en refrigeración para que revise el aire acondicionado y solicitar turnos con nutricionista-traumatólogo-tarotista y bioquímico (sí o sí).





lunes, 10 de diciembre de 2007

CON RETRASO

El padre de mi hijo será alto o no será nada.
Después de la resaca de tí mismo
donde no hay horizonte entre la oblación y lo perdido
¿Sonarán campanas anunciando el recreo
o el medio siglo retumbará de hueco
inaugurando las exequias del deseo?

Soy una espectadora indulgente
-piadosa-
de tu vanity show.
Aguardo, sin ser sometida,
como la cortesana altiva
que lleva la tinaja hasta tu sitio en la mesa.
Lo haré,
sobriamente engalanada,
hasta que tu gataflorismo
concluya en despojos.
Ahí he de abrazar,
con ternura elegantísima,
la carcaza de tus antiguos brillos.
Quién te dice
que quizás

entonces
sea la génesis de eso
que el consenso
occidental cristiano
llama amor.

domingo, 9 de diciembre de 2007

LOS NAVEGANTES





Para la odisea, nos jugamos a fondo. Renunciamos a nuestros empleos frustrantes, a los magros salarios, a los compromisos superfluos.
Éramos un grupo con elementos dispares pero de raíces sincréticas, entusiasmados en la proeza.







Nos autoconvocamos en algún valle imaginario (memoria adolescente de relatos de ciencia ficción), vía telepática.
Una vez reunidos, comenzamos la vigilia. Para mantener el insomnio en dosis estables y eficientes organizamos concursos virtuales de taxonomías absurdas y sinécdoques delirantes, nos pellizcábamos los muslos (algunos ejecutaban rockandrolles en laúd a la hora de la siesta). Con intención científica, manipulamos LSD y hongos alucinógenos, a fines de experimentar funcionamientos exóticos de la serotonina. Los más audaces renegaron de futuros placeres corporales; como si fuera un sacrificio ascético en haras del objetivo final.
Fueron semanas maravillosas, de desconocimientos sabios y revelaciones ajenas a la obsesión por la propia identidad.
Cada detalle estuvo displicentemente ajustado. Con el correr de los días, perfeccionamos métodos, técnicas, estrategias, calculamos riesgos.





A la llegada del solsticio de diciembre, congregamos las auras. Fue entonces cuando ligeros, intrépidos, embriagados de luz, deseantes de inmanencia, emprendimos las fantásticas 2000 leguas de viaje astral colectivo.
Lo que resultó es inefable.





Transporte sonoro:

BRIAN STORMING ORCHESTRA The Extraordinaires Voyages of Brian Storming

miércoles, 5 de diciembre de 2007

LA RUEDA DE LA FORTUNA (un post prometido al Walde)



Fue una linda fiesta, sin desbordes. Supuso que una figura rolliza puede ser intimidante para ciertos estados depresivos, más cuando llega barnizada de hesitaciones. Cuchicheos de chicas asegurando la diversión.
Para sobrevivir, adquirió la habilidad de producir declaratorias halagüeñas a los salpicones coyunturales y la estrategia de aclimatarse en cualquier gueto. Por ansias libertarias (monomanía de jardines sinfónicos), en honor a aquella sentencia sáfica: morir es un mal.
Atardeceres, maizales, latifundios de colza, apología de la sombra jovial de un caminante. Metamorfosis pagana.
E E E
Volvió al redil al tempus que la garúa. La rueda comenzó a girar. A él le hurtaron su provisorio objeto de caridad (si yo no tengo amor, soy como un címbalo que retiñe, señor mío). Unos cuantos minutos pasaron y hubo relevo: ningún empresario interrumpirá con su neurosis capitalista el despotismo de las tres virtudes teologales. Se desquitaron ambos disfrutando otro tipo de perfeccionismo que engalanó la explanada. Auditorio burgués: acceso gratuito, tabla criolla de fiambres, domingo fatigoso, amistad a prueba de repimporoteos. Calma chicharrona. Retrucar es un derecho y una acción que los dos defenderán con sus vidas. El que rompe, paga.

HERMETO PASCOAL zapando con la gente
Santa Fe ciudad, Octubre 14 de 2007



Entre genios se entienden: HERMETO haciendo una de PIAZZOLLA

martes, 4 de diciembre de 2007

HUMOS

Una sola cosa recuperé de mi adolescencia, y es responsabilidad de mis blogs: la pedantería.
No me parece que deba agradecerles por eso.
No vaya a ser que la pierda de nuevo.

domingo, 2 de diciembre de 2007

INSUFLO HEINEKEN

Fiat frescura

Nada escapa a esa rueca quejumbrosa que es el círculo. Se suceden los minutos y las revoluciones lánguida, aburridamente.
Algunos tienen el alivio del genio, la rareza, cierta tara imperceptible, una discapacidad soberbia, el impulso hacia el desorden.
Les alcanza para cambiar el rumbo de la aguja, por guiones milimétricos.

[Vi tu olor en la cuerda tenor del coro angélico y me distraje]
Pero los rasantes, ay! los mediocres, los monótonos, los del solo color, estrujamos el corazón en la buhardilla de la Forma Universal.
Nos congojamos de soledad y márgenes. Ni siquiera las maldiciones al unísono nos rescatan para épicas históricas.
Huayno paria. Edema de rangos en desuso.

Si (él) supiera que su aliento quiebra las estalactitas, no andaría pavoneándose por el sótano de mis recuerdos, silbando TAN campante...