domingo, 25 de noviembre de 2007

BUCOLICANTO

Precisamente ahí en el punto
errático
donde se engríe la extensión del camino,
hacia el no límite
campo afuera
vista catatónica por la inconmensurabilidad
diré que
que ya es temporada
de retiro.

Hebras bastas,

embuste,

revoltijo,

kermese


mi alma encuentra su reflejo en la isla

sin cruzar el estero

maraña-manifestación
desvíos por la planicie
holismo del tacto y el oído.



Me descubro en ciertos humedales,

oblándome con rondas amistosas

de ceibos vírgenes de tala,

gallaretas regias,

fantasmagorías de antiguos

rasguidos quiloazas.

Quiero estanciar mi canoa,

apoltronarme de amarillo costero,

descansar en do mayor,

perderme por asombro.


[y mientras yo escribía estas naderías, mi hermana emprendía en Francia la ruta de los cátaros. Suspiros nostálgicos por los albigenses: decididamente, mis gnósticos medievales predilectos]
La musique: Quinte Estampie real, anónimo francés del siglo XIII.

8 comentarios:

Livio dijo...

Apoltronarme de amarillo costero...
Bonita imagen!

Pinta tu aldea y pintarás el mundo creo...

antiprímula dijo...

Lo que escribiste más las fotos me dieron un paseo. Gracias. Si pudiera escanearme y ponerme en el río de tu foto. Tiraría la caña, esperando a nadie, sólo al pez distraído que enganche el anzuelo para ser más tarde mi cena, mientras solo se escucha el agua que corre.
Saludos.

GISOFANIA dijo...

me alegro que ambos se hayan sentido a gusto, inspirados en el paisaje litoraleño.
y sí, Livio, estoy convencida de que hay asuntos humanos que son universales, pero sólo se descubren en el aquí de cada uno.

Tony dijo...

Debo ser de alma albigense porque me atraen las albinas, pero sobre todo cátaro porque cuanto tinto se atraviesa no me resisto en probar... aunque se enoje la maniquea de mi mujer.

GISOFANIA dijo...

jajajaja

Asterion dijo...

Bueno pero tengamos en cuenta que los cátaros tenían una ascesis absolutamente rigurosa. Yo, que ya he perdido muchos ideales, prefiero "il dolce far niente" propuesto al principio.

Anónimo dijo...

" Cada vez que te sientas extraviada, confusa, piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer. Recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular la savia. Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar en las cosas y sobre ellas: sólo así podrás ofrecer sombra y reparo, sólo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de flores y de frutos. Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad que respiraste el día que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aun. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve. "

Anónimo dijo...

no sè si tendrá algo q ver con lo posteado, pero lo ví y tocó algun lugar del cerebelo...
Lo mío es un aporte a la cultura, algo así como "las empresas a las que les interesa el futuro de éste país, auspician este ciclo..."